En el marco de los hechos recientes vinculados a amenazas de violencia extrema en instituciones educativas, una problemática que se viene expresando a nivel nacional y que también atravesó a nuestra escuela, estudiantes de 5° 1ª y 5° 2ª del turno mañana impulsaron una valiosa iniciativa destinada a sus compañeros y compañeras de 1° a 4° año.
Durante estos días, la comunidad educativa se vio atravesada por un clima de preocupación e incertidumbre. Frente a este contexto, la institución debió tomar distintas medidas preventivas y de acompañamiento, como el ingreso a la escuela con bolsas en lugar de mochilas, la realización de reuniones con familias y la organización de recreos por ciclo. Estas acciones buscaron cuidar la convivencia, ordenar la circulación dentro de la escuela y generar espacios de diálogo ante una situación que impactó en la vida cotidiana de estudiantes, familias, docentes y equipos institucionales.
Después de una situación así, no se puede seguir como si nada. La escuela necesita poner en palabras lo ocurrido, generar espacios de escucha, sostener emocionalmente, fortalecer la convivencia y construir redes de cuidado junto a las familias, los equipos de acompañamiento, salud mental, supervisión y el Estado. Cuando una amenaza de este tipo aparece, no solo estamos frente a un hecho grave: también se abre una pregunta incómoda para el mundo adulto sobre qué señales debemos aprender a mirar, qué situaciones no podemos minimizar y cómo intervenir antes de que los conflictos escalen.
En este sentido, valoramos especialmente que la iniciativa haya surgido de los propios estudiantes de 5° año, quienes decidieron asumir un rol activo, responsable y comprometido. La propuesta consistió en la realización de talleres en los que compartieron una charla con distintos cursos, promoviendo la reflexión sobre el cuidado colectivo, la convivencia, la responsabilidad en el uso de las redes sociales, la banalización de la violencia y el impacto que este tipo de hechos genera en toda la comunidad educativa.
Luego del intercambio, los grupos participantes realizaron afiches y producciones audiovisuales, expresando mensajes de prevención, conciencia, acompañamiento y compromiso con una escuela más segura, respetuosa y solidaria.
Como institución, destacamos profundamente esta experiencia, porque permite reconocer que la escuela también es un espacio para elaborar colectivamente aquello que nos preocupa. Frente a situaciones complejas, la palabra, la participación y la producción compartida se vuelven herramientas fundamentales para construir comunidad.
Felicitamos a los y las estudiantes de 5° 1ª y 5° 2ª por su compromiso, sensibilidad y responsabilidad, y agradecemos a todos los cursos que participaron de la propuesta.













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