Saberes con sentido: proyectos que trascienden el aula

El proyecto final de la unidad curricular Proyecto Tecnológico en Informática (PTI) en articulación con la unidad curricular Tecnología del Software Libre (TSL) es el instrumento de acreditación que transitan todas y todos los estudiantes de la modalidad. Implica un proceso por etapas donde se aprende a analizar un problema real, diseñar un modelo de datos, desarrollar software, probarlo, preparar documentación técnica y defenderlo en forma oral. La oralidad no es un accesorio, es parte del aprendizaje: explicar decisiones, nombrar el razonamiento detrás del código y sostenerlo con claridad conceptual fortalece la autonomía y la autoría genuina del proyecto.

Ese camino aparece con momentos de ansiedad y frustración cuando los plazos presionan o las ideas no encastran de una. Lejos de ser una grieta en el proceso, aprender a reorganizar tiempos, reconocer emociones y no abandonar frente a la incertidumbre o la dificultad es otra habilidad clave que la escuela impulsa desde la pedagogía con sentido. Cuando lo que se enseña tiene un para qué, el aprendizaje deja de ser obligatorio y se vuelve significativo, profundo, propio.

En este marco común, celebramos un caso que confirma esa potencia. Nicolás Artus, cuando cursaba 5° año en 2024, desarrolló de forma totalmente individual el Sistema de Gestión de Biblioteca Escolar como su proyecto integrador para acreditar PTI. Ese mismo software, por su valor práctico y territorial, trascendió el aula y fue adoptado por otra institución de nuestra comunidad, el Jardín Nº 5 – Ruca Ayün.

Este impacto reafirma que las metodologías con sentido, construidas desde el hacer escolar, permiten que las y los estudiantes no solo acrediten saberes, sino que aprendan a crear tecnología que transforma contextos reales, dialoga con el territorio y vuelve como herramienta útil a las instituciones educativas que nos rodean. La informática que importa no es la que sale impecable, es la que se piensa, se gestiona, se dice en voz alta y se construye con sentido para quien aprende.

El conocimiento es humano, desafiante, a veces ansioso, a veces frustrante, y justamente por eso, cuando es verdadero, se convierte en puente, huella, transformación.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *